1. Las máscaras son tan antiguas como nuestra historia.
2. Todo el mundo lleva una máscara.
3. Todos los superhéroes y superheroínas llevan máscara.
4. La máscara sirve para ocultar la vulnerabilidad.
5. Las personas ocultan su verdadera forma de ser.
A partir de esta investigación hemos detectado que les ha costado relacionar máscara con identidad, ya que para muchos de ellos es un objeto que cubre el rostro y lo asocian con los disfraces, por ejemplo. O cómo asociar un superhéroe con máscara era más fácil que con las superheroínas. Pero por el contrario, sí una amplia mayoría afirmaba que la utilización simbólica de la máscara es por protección o por falta de sinceridad, para encajar socialmente, para representar un rol y sobre todo cuando hay inseguridad, como por ejemplo con las nuevas identidades. Un sistema de protección y autorregulación y el enmascaramiento está vinculado con un trastorno. En conclusión, llevar una máscara es un arte de simulación o disimulación y que las máscaras
como objeto son tan antiguas como la humanidad.