Se plantea la hipótesis de que los combustibles que alcancen una mayor temperatura y
mantengan una llama constante permitirán obtener un mayor voltaje en el motor Stirling.
Los resultados obtenidos muestran que la gasolina fue el combustible más eficiente, al generar
la mayor temperatura y el mayor voltaje. Otros combustibles presentaron un rendimiento inferior o no permitieron el funcionamiento correcto del motor.