Si se desarrollan aplicaciones de ciberseguridad con interfaces simples, análisis automático de riesgos y explicaciones educativas, los usuarios sin conocimientos técnicos podrán identificar amenazas digitales y tomar decisiones más seguras al navegar por Internet.
El resultado del proyecto es el diseño de dos soluciones digitales complementarias: Anti-Phish Guardian, para detectar estafas en mensajes y enlaces, y Privacidad 360, para analizar la exposición de datos personales en Internet. En conjunto, forman un ecosistema que facilita la protección digital de los usuarios. Actualmente, el sistema se encuentra en desarrollo y, por limitaciones técnicas de la plataforma y de las herramientas utilizadas, todavía no es posible realizar búsquedas ilimitadas, aunque se plantea como una mejora futura para ampliar las capacidades de análisis.